En La Voz de Galicia de hoy viene esto:
Acuidoro recibe una subvención de seis millones para ampliar el criadero de rodaballo de San Cibrao
22/12/2006
Nada menos que 6.008.533 euros de fondos públicos recibe la empresa Acuidoro para ampliar el criadero de rodaballo que tiene en San Cibrao, en el polígono industrial de Cuiña. Suponen, según la Xunta, la mitad de los fondos que invertirá con el objetivo de aumentar su capacidad de producción, pasando de 900 toneladas anuales a 1.350.
La subvención fue autorizada ayer por el Gobierno gallego. En su mayor parte procede de ayudas comunitarias asignadas a Galicia con cargo al Instrumento Financiero de Ordenación de la Pesca, aunque también hay aportaciones del Estado y de la Xunta. Desde el Ejecutivo autonómico precisan que Acuidoro «cumpre todos os requisitos necesarios para poder ser beneficiario».
La piscifactoría de rodaballo debe invertir los seis millones de ayuda y otros seis de fondos propios en construir una nave industrial de 27.705 metros cuadrados, con 413 balsas de cría y engorde, así como en levantar un edificio auxiliar de dos plantas para clasificación, almacenamiento y reparto.
Y bueno estas concesiones que ocupan zona de dominio público, también son beneficiarias de fondos públicos. ¿Por qué no se instalan en terrenos privados?
Futuras leyes protegerán nuestro paisaje. Si, es nuestro pero pronto será de otros en virtud de concesiones que se extienden como el fuego. Y el paisaje consistirá en granjas acuicolas extendidas por toda la costa gallega. No es de extrañar con las subvenciones que pillan.
¿Son coherentes las decisiones de estos políticos que gobiernan nuestra vida? ¿Y quién les concede el derecho a decidir por nosotros?