Antonio Gregorio Montes vive en el segundo de un edificio plantado en plena movida de Ribadeo (Lugo) y está hasta los mismísimos de no pegar ojo por las noches.
Tanto se le hincharon, que un día decidió pasar a la acción, movilizando, denunciando y pleiteando contra el ruido. Ahora es el presidente de la Federación de Asociacións Galegas contra o Ruido (AGACOR). Y después de más de diez años en la cruzada (casi nada), lleva una temporada cosechando avances.
El último, una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que obliga al Concello de Ribadeo a pagarle 4.500 euros (atención!) por la devaluación que ha sufrido su inmueble a causa de la contaminación acústica.
Este precedente abre una espita de reclamaciones económicas que pone los pelos de punta al alcalde más pintado. Veremos hasta dónde alcanza. http://blogs.periodistadigital.com/incluso.php/2006/02/07/cruzado_por_el_ruido