(Firma: Serafín Lorenzo | Lugar: santiago)
La fuerte presión urbanística que soporta el litoral gallego, con cientos de miles de nuevas viviendas programadas por los concellos, amenaza con desbordar la capacidad de algunos ayuntamientos para garantizar los servicios básicos. La alarma ya ha saltado en el municipio de Barreiros, en A Mariña lucense, donde la empresa encargada del suministro eléctrico en la zona, Begasa (Barras Eléctricas Galaico Asturianas), ha advertido de que, sin nuevas infraestructuras, no podrá proveer de energía a cuatro urbanizaciones proyectadas en ese concello, que supondrán unas 1.200 viviendas.
La alerta de Begasa ha llegado a la Xunta. Según fuentes consultadas, la compañía calcula que los trabajos necesarios para poder dar suministro eléctrico a esas cuatro urbanizaciones requieren una inversión que oscila entre 2 y 4 millones de euros. ¿Quién asumirá esa factura? La pelota queda en el tejado de un concello que ya tuvo que improvisar medidas para llevar el agua a esas viviendas. El alcalde de Barreiros, José Alfonso Fuente Parga (PP), aseguró ayer a la Redacción de La Voz en A Mariña que los promotores están a la espera de negociar con Begasa una solución para la electricidad similar a la pactada para el agua. Los constructores ya aportaron 3,5 millones de euros para ampliar la red de suministro de la traída. José Alfonso Fuente Parga señaló que el Ayuntamiento ha recibido ofertas de Repsol y de empresas gasistas que podrían facilitar una solución alternativa.
Pero, más allá de las soluciones de emergencia, la luz roja encendida por Begasa constata que los concellos no siempre disponen de los equipamientos que exige la ley urbanística para justificar sus expectativas de crecimiento.
Las deficiencias en ese ámbito se han convertido en el argumento más utilizado por el Gobierno autónomo en la paralización de planeamientos municipales, junto al exceso de edificabilidad y de suelo declarado como urbanizable residencial. Esa tesitura de la falta de equipamientos, sumada al contexto de suspensiones de licencias de urbanización en varios concellos de A Mariña, puede colocar el planeamiento de Barreiros en el punto de mira de la Xunta. Urbanismo lleva meses insistiendo en la idea de que «non é posible medrar sen equipamentos».
Los precios, por las nubes
Los mismos problemas que afectan a la costa de Lugo pueden reproducirse en otros municipios de un litoral gallego especialmente apetecido por las promotoras. Esa fuerte presión urbanística se ha traducido en los últimos años en una vertiginosa escalada de los precios. Los concellos de Narón, Nigrán, Oleiros, Moaña y Ribadeo son los que registraron un mayor incremento del coste de los pisos en el último año. De acuerdo con un estudio de la sociedad de tasación Cohispania, la evolución de los precios en esos municipios costeros supera de largo el 10%, por encima del alza experimentada en las siete grandes ciudades. En Barreiros, el metro cuadrado ronda los 2.400 euros y llega a 3.000 en viviendas de lujo.
Un centenar de expedientes por infracciones en el tramo lucense
INSPECCIÓN
?a comarca de A Mariña lucense es una de las que acumulan más expedientes informativos tramitados por la Xunta por infracciones de suelo rústico y de protección de costas. En los últimos cinco años, el Ejecutivo gallego ha incoado un centenar de expedientes. El municipio de Barreiros encabeza la relación con 36 intervenciones, que en su mayor parte están relacionadas con viviendas unifamiliares.
Los expedientes de reposición de la legalidad y sancionadores incoados por la Dirección Xeral de Urbanismo afectan también a los ayuntamientos de Ribadeo (con 21 actuaciones), Viveiro (10), Xove (10), Cervo (9), Foz (5), Burela (4) y O Vicedo (4).
Medidas urgentes
La Xunta ultima la elaboración de los dos grandes paquetes de medidas anunciados por Emilio Pérez Touriño para racionalizar el crecimiento en la costa: el plan específico de protección del litoral y las directrices para ordenar el crecimiento urbanístico en esa franja del territorio.
El bipartito planea llevar su propuesta al Parlamento en las próximas semanas, para pactar esas medidas y que puedan entrar en vigor en otoño. El plan del litoral delimitará la franja de suelo rústico de protección de costa en cada concello, con arreglo al estudio de sus circunstancias específicas. Los criterios de ordenación establecerán las reglas del juego que deberán respetar los municipios para conjugar desarrollo urbanístico y respeto ambiental.
La Voz de Galicia